mitunja.net

Mi Ciudad

12 de agosto ‘día Internacional de la juventud’.




Bien se ha dicho que la juventud se lleva en el alma, no importa la edad. La clasificación presentada por la ONU (Organización de Naciones Unidas) señala que los jóvenes se encuentran entre los 15 y 24 años, la flor de la vida sin duda; para otros, es un proceso que va ligado a su ingreso o a su etapa productiva en el ámbito de la educación o en el laboral.

El 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General mediante Resolución 54/120 respaldó las recomendaciones de la Conferencia Mundial de Ministros de la Juventud (Lisboa 8-12 de agosto de 1998) y aprobó que el 12 de agosto fuera declarado Día Internacional de la Juventud. http://www.cinu.mx

Con ellos la transformación es posible y aunque no se niega que ha habido avances en la reducción de la pobreza e nuestra región, este fenómeno afecta todavía a un poco más de un tercio de la población joven, que está en vulnerabilidad y riesgo pues entre otras cosas no pueden alcanzar a concluir los 12 años de educación fundamental y además un número creciente enfrenta la violencia y la exclusión a la par con el crecimiento de esta población; imaginemos la dimensión, y de hecho, una persona que cumple 25 años en Colombia es considerada ‘vieja’ para acceder a una oportunidad laboral, por ejemplo.
Aquí algunos datos:

En América Latina, 148 millones son jóvenes entre 15 y 29 años, entre los jóvenes de 15 a 29 años, 30,3% viven en pobreza y 10,1% en indigencia, 50% son considerados jóvenes en condiciones de riesgo; los jóvenes representan el 40% de la población en edad laboral de la región. http://www.redeamerica.org

Los jóvenes son el motor de las sociedades, su imaginación y su vitalidad  hacen que los cambios fluyan y los propósitos de los gobiernos se renueven y enfoquen un poco más su atención en este grupo poblacional que demanda toda clase de bienes y servicios, pues deben ser considerados como ciudadanos en ejercicio con capacidad para proponer y aportar conocimiento y trabajo a nuestros países, pero los jóvenes no solamente están aquí para alegrar al mundo.

Ellos tienen el derecho y el deber a participar de las actividades de las sociedades y a tomar decisiones como parte de esos conglomerados, a formar organizaciones y lograr la cooperación entre ellas, así como el apoyo de las agencias gubernamentales. De modo que, la generación de más y mejores oportunidades y puestos de trabajo para los jóvenes es un desafío inmenso en América Latina, pues como se nota en las siguientes cifras el ingreso a la vida laboral y otros aspectos básicos, están marcados por las altas tasas de desocupación, informalidad, desesperanza.

La tasa de desempleo urbano entre los jóvenes latinoamericanos y caribeños llegó a 14,9% (2012), una proporción que triplica la de los adultos y es más del doble que la tasa general de desempleo promedio en la región, de 6,7%. También, 6 de cada 10 jóvenes que logran ocuparse se ven obligados a aceptar empleos en la economía informal, en malas condiciones de trabajo, sin protección ni derechos.

Se estima que unos 20 millones de jóvenes en la región no estudian ni trabajan, debido en gran parte a la frustración y el desaliento por la falta de oportunidades en el mercado laboral. A escala mundial, se estima que hay cerca de 75 millones de jóvenes desempleados de entre 15 y 24 años en 2012 y la tasa de desempleo juvenil es casi tres veces mayor que la de los adultos, 32 millones de jóvenes no estudia ni trabaja. http://www.ilo.org/
La situación es crítica, América Latina es el continente más desigual en el mundo, en donde la gente debe subsistir en lugar de vivir.

De otra parte, cada día se suman factores  como el surgimiento de nuevos tipos de violencia en América Latina y el Caribe asociadas a pandillas y drogas, la violencia en los establecimientos educativos; la convivencia obligatoria con enfermedades como el SIDA VIH y por supuesto, la infinidad de actos de violencia intrafamiliar que coadyuvan en los procesos de proliferación de la pobreza, que le dan cabida al mal.

Qué se necesita?
La ONU lo ha mencionado siempre, no obstante, las naciones hacen caso omiso de las buenas prácticas recomendadas para lograr el bienestar de la juventud y, por ende, de las sociedades. Solo es necesario prestar a los adolescentes y jóvenes la atención que merecen; pocas son las oportunidades que quedan tomando en cuenta que nunca en la historia ha habido tal cantidad de jóvenes y hay que aprovechar las ventajas que eso trae al visualizar un futuro.

Nuestros países están buscando desarrollo y se dirigen por una senda de crecimiento económico y de reducción de pobreza, ello, requiere de personas capacitadas que afronten el tema y sepan conducirlos. Las garantías para la juventud no pueden quedarse solo en documentos o en teoría, sino que la preocupación debe tornarse en solución.

En medio de estas circunstancias la juventud se convierte en el recurso humano fundamental para promover el desarrollo, un cambio social positivo y la innovación tecnológica. El propósito es uno: incrementar el conocimiento de la situación global de la juventud y aumentar el reconocimiento de los derechos y las aspiraciones de los jóvenes fortaleciendo su participación en los asuntos de interés general y por poblaciones.

Mencionamos algunas estrategias formuladas por la ONU en pro de la juventud:

-    Hacer de los jóvenes una prioridad en las agendas del diálogo social, buscando cooperación entre los distintos sectores económicos.

-    Apoyar el espíritu emprendedor de los jóvenes para que pongan en práctica sus propias iniciativas a través de sistemas de micro crédito como “incubadoras de empresas.

-    Dar eficiencia y cobertura a los servicios de empleo, sitios digitalizados, oficinas donde se dé a los jóvenes información en tiempo real sobre posibilidades inmediatas de enganche.

-    Debatir sobre la educación necesaria para que se articule mejor con el mercado laboral, estimule la innovación, recalifique la mano de obra y facilite la certificación de competencias.

-    Incrementar los sistemas de pasantías para consolidar la formación profesional de los jóvenes en las empresas y el sector público y facilitar la transición educación-trabajo.

-    Dar acceso a los jóvenes a un sistema de créditos educativos, transferencias monetarias condicionadas y becas sueldo para que puedan continuar su formación y recalificación laboral.

-    Facilitar que las mujeres jóvenes se mantengan en el mercado laboral, a través de guarderías para sus hijos y turnos de todo el día en las escuelas

No es tan difícil de llevar a cabo y cumplir con las metas que nos impongamos, la ciudad es el núcleo social en donde se desarrolla el individuo; pongámonos de acuerdo, lo que falta definitivamente es actitud, el presupuesto vendrá por añadidura.

http://www.portafolio.co
http://fororedeamerica2013.org
http://www.ilo.org/
http://www.redeamerica.org
http://www.cinu.mx



Publicado por: Mi Tunja.net


Articulos Relacionados